En mayor o menor medida, todos hemos experimentado en algún momento de nuestras vidas dificultades a la hora de tragar. En la mayoría de las ocasiones, cuando experimentamos este tipo de patologías, no se desprende ningún tipo de gravedad de las mismas. Siendo un proceso de masticado ineficiente uno de los principales problemas. No obstante, cuando las dificultades a la hora de tragar se largan en el tiempo, es motivo de preocupación. Puesto que podríamos estar sufriendo de disfagia, una patología cada vez más común.

En último término, uno de los motivos por los que es conveniente prestar atención a este tipo de patologías, es relacionado con las causas finales que puede llegar a tener. Especialmente en lo relacionado con los inconvenientes nutricionales y respiratorios que desprendan una gran gravedad.

¿Qué es la disfagia?

En función de los problemas que ocasione, la disfagia puede interferir en mayor o menor medida en nuestra salud. Así como en la rutina diaria que llevemos de manera habitual. En aquellos casos en los que la enfermedad se desarrolla a una mayor velocidad y no se le pone ningún tipo de remedio, es importante tener en cuenta que podemos llegar a sufrir variaciones en el equilibrio de nuestro organismo.

La sintomatología más frecuente se traduce en torno a los siguientes síntomas:

  • Dolores o molestias por encima de lo habitual a la hora de tragar
  • Imposibilidad a la hora de tragar
  • Sensación de atasco en torno a los alimentos que pasan por nuestra garganta
  • Acidez estomacal
  • Adelgazamiento injustificado: No obstante, en este caso conviene tener en cuenta que son muchas las causas que se desprenden de este tipo de patologías.

¿Es grave la disfagia?

Como ya hemos mencionado previamente, la disfagia puede presentar una importante gravedad en sus fases más avanzadas. Especialmente en aquellos casos en los que experimentemos dificultades a la hora de tragar que se encuentran por encima de lo habitual y se prolongue en el tiempo. Además, también es importante tener en cuenta que una de las causas principales que se desprenden en torno a ese tipo de enfermedades es lo relacionado con los problemas respiratorios y nutricionales severos. No obstante, conviene tener en cuenta que si logramos confiar nuestros problemas en una clínica dental en Valladolid especializada como la nuestra, podremos obtener un tratamiento a la altura de nuestras necesidades que sea capaz de incidir de manera directa en nuestra calidad de vida. Con independencia del grado de desarrollo en el que se encuentre esta enfermedad.

Algunos de los ejemplos de las complicaciones más graves que se desprenden de la disfagia son las siguientes:

  • Desnutrición: Como ya hemos mencionado previamente, una de las consecuencias que puede llegar a desprenderse de la irrupción de la disfagia es lo relacionado con la incapacidad con la que cuentan las personas a la hora de tragar cualquier tipo de alimento o bebida. En el caso de que sea situación puede llegar a alargarse en el tiempo, podríamos llegar a tener un déficit nutricional especialmente severo. Que podría llevar a la persona que sufre de este tipo de patología a una desnutrición que conviene ser tratada de manera inmediata.
  • Atragantamiento: Los problemas a la hora de tragar también pueden derivar en un atragantamiento. Especialmente en aquellos casos en los que el alimento queda retenido en la vía respiratoria y termina por obstruir la al completo. Si se produce este tipo de escenarios, es posible que la persona que sufre disfagia pueda llegar a quedarse sin respiración. Especialmente en aquellos casos en los que no se cuenta con el apoyo de una persona que puede llegar a realizar las tareas adecuadas para poder volver a respirar.
  • Neumonía por aspiración: En el momento en el que se desee tragar un alimento o un líquido y este llegue a las vías respiratorias, es posible que la enfermedad puede causar una neumonía por aspiración. Esto es consecuencia de que las bacterias que se encuentran presentes en los alimentos que consumimos de manera diaria pueden llegar a actuar de manera directa sobre nuestros pulmones. Por ello, y con el objetivo de evitar la aparición de este tipo de amenazas, será necesario que tomemos una serie de medidas específicas que podremos detallar en el siguiente apartado.

Consejos para tratar la disfagia

  • Comer y masticar despacio: Uno de los mejores consejos que podemos ofreceros desde nuestra clínica es lo relacionado con la manera en cómo comemos y masticamos en nuestras rutinas alimenticias. Las prisas pueden ser una importante amenaza a la hora de comer. Por lo tanto, en el caso de que la persona sufra disfagia, es importante masticar bien todos los alimentos. Dedicar los minutos necesarios al proceso de masticado nos ayudará a reducir las amenazas de atragantamiento al máximo. Incidiendo de manera directa en la calidad de vida de las personas.
  • Trocear los alimentos: Con el objetivo de facilitar la tarea de masticación, también es importante que seamos capaces de preparar la comida para todas aquellas personas que sufren este tipo de enfermedad. Si bien es cierto que el proceso de masticado puede ser algo tedioso en según qué alimentos, podemos facilitarlo de manera directa en el caso de que seamos capaces de trocear los alimentos como toca. Cuando se produce la disfagia, es importante prestar atención a todos los detalles que pueden incidir de manera directa en la reducción de los riesgos de la persona que lo sufre. Aspectos tales como la comida y el masticado, así como el troceado de la misma, puede tener un importante impacto en nuestro organismo.

¿Cuáles son las causas de la disfagia?

La disfagia suele ser causada por otra condición de salud subyacente, como aquellas que afectan al sistema nervioso (por ejemplo, un accidente cerebrovascular, lesión en la cabeza, parkinson o demencia), ciertos tipos de cáncer oral o una enfermedad de reflujo gastroesofágico.

¿Qué tipos de disfagia existen?

De acuerdo con la fisiología de la deglución se distingue la disfagia orofaríngea, en la que se encuentra comprometida la transferencia del bolo desde la boca al esófago, y la disfagia esofágica, que implica la alteración en el tránsito por el esófago hasta alcanzar el estómago.

Desde Clínica Dental Barrigón disponemos de la tecnología más avanzada. Así como un equipo de expertos especialmente formado para lidiar contra cualquier situación. En el caso de que sufras de disfagia, nuestro equipo de profesionales está especialmente especializado en la resolución de cualquier tipo de situación en la que te puedas encontrar ayudándote con el tratamiento más adecuado y los consejos que necesitarás para poder mantener el equilibrio de tu nivel de vida. ¿A qué esperas para visitarnos? Nuestro equipo de expertos estará esperándote para resolver todas tus cuestiones y asegurarte la mejor experiencia posible.

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