Una de las preguntas más habituales de los pacientes es acerca del uso del irrigador dental. Siempre ha relacionado la salud bucodental a la necesidad de utilizar el cepillo de dientes de manera diaria. Concretamente, después de cada comida. No obstante, y al igual que ha ocurrido con otros campos, la tecnología ha permitido explorar nuevas fórmulas en el ámbito de la odontología con las que poder exprimir al máximo los límites de la higiene bucodental.

En Clínica Dental en Valladolid Barrigón somos conscientes del interés que despiertan este tipo de soluciones. Especialmente diseñadas para mantener el equilibrio de nuestra salud dental en su mejor nivel. Una de las soluciones que ha ganado una mayor cantidad de adeptos durante los últimos meses ha sido, con total seguridad, el uso del irrigador dental. Un complemento que nos permite acceder a las zonas más complejas de nuestra boca, sin por ello dejar de lado la máxima higiene de la misma.

A continuación, una primera aproximación a toda la información que debes conocer en torno a este elemento.

¿Qué es un irrigador dental?

Antes de comenzar a analizar cuáles son las principales ventajas que se desprenden de su uso, es importante tener en cuenta su definición. Un irrigador dental es un producto de limpieza que se utiliza de manera complementaria al resto de elementos con los que trabajemos de manera diaria. Su función principal consiste en el uso de un sistema de agua a presión que permite alcanzar las zonas más complejas de limpiar. Permitiéndonos eliminar todas las bacterias y el resto de elementos que se encuentran depositadas sobre nuestras piezas dentales.

Su uso es mucho más preciso y efectivo que el de un cepillo de dientes. Así como el del hilo dental. No obstante, es importante asumir una serie de complejidades que se desprenden del mismo con el objetivo de poder asegurar el mejor estado en nuestras encías.

La forma del uso del irrigador dental

Es importante tener en cuenta, en primer lugar, que la función principal del irrigador dental no es la de sustituir al cepillo de dientes. Al contrario. Debe tenerse en cuenta como un complemento del mismo. Únicamente de este modo podremos asegurar los mejores resultados.

En el momento de usarlo, no deben pasar más de dos horas tras el cepillado. De lo contrario, podríamos estar provocando importantes daños tanto a nuestras encías como a nuestras piezas dentales. Además, dependiendo del nivel de sensibilidad de nuestras encías es posible que notemos ciertas molestias iniciales.

Además, y como consecuencia de que se trata de una herramienta que utiliza el agua a presión, es importante tener en cuenta que no se debe usar el irrigador durante un tiempo superior a los cinco minutos.

El irrigador dental está compuesto por un total de tres partes bien diferenciadas:

  • Depósito de agua: Se almacena la cantidad de agua suficiente como para poder llevar a cabo todo el proceso.
  • Una bomba: La encargada de impulsar el agua a través de los diferentes conductos existentes.
  • Una cánula que permite aplicar el agua a presión en la zona deseada.

En lo referente al agua utilizada durante todo el proceso, conviene saber que ésta debe ser agua del grifo. Pese a que existe la creencia general de que la mejor fórmula por la que podemos decantarnos es por el agua embotellada o mineral, la realidad es que es suficiente con el agua del grifo doméstico para poder comenzar con nuestro tratamiento. De este modo, es posible exprimir todos los efectos que se desprenden de este instrumento.

No en vano, es responsabilidad del propio dentista el poder dictaminar todas las recomendaciones pertinentes. En algunos casos, incluso es posible mezclar el agua con enjuague bucal. Gracias a que es posible acceder a cualquier tipo de espacio en nuestra cavidad bucal.

Actualmente existen una gran cantidad de marcas de irrigadores dentales en el mercado. En función de la misma, cada una de ellas incorpora en el pack correspondiente diferentes opciones a nivel de boquillas. Dependiendo de la zona de nuestra boca que se desee higienizar.

 

¿Cómo se debe utilizar el irrigador dental?

Se debe colocar la cánula en dirección a la zona que se desea limpiar. La cánula se debe inclinar en un ángulo máximo de 90 grados hasta producir el mejor efecto. No obstante, la posición se debe ir adaptando en función del resultado y las sensaciones experimentadas. Hasta encontrar una solución que nos resulte cómoda durante todo el tratamiento.

Para poder alcanzar los mejores resultados en el tratamiento, es importante que comencemos el mismo desde la zona de los molares. De manera progresiva, deberemos ir recorriendo toda la zona de la encía. De esta manera, podremos elevar a un nivel superior lo relacionado con la higiene de nuestra boca.

¿Para quién está pensado el irrigador?

El uso del irrigador está recomendado para cualquier persona que se desee extremar las condiciones de higiene. No obstante, resulta especialmente recomendable en los siguientes casos:

  • Aquellas personas que cuentan con un tratamiento de ortodoncia fija. En estos casos, la higiene resulta esencial para poder asegurar el correcto estado de nuestras salud bucodental. Por esta razón, es importante entender todas las posibilidades que se desprenden de este tratamiento. Los irrigadores dentales tienen cabezales específicos para ortodoncias.
  • En aquellos casos en los que se cuenten con implantes dentales o con prótesis dentales fijas, el irrigador actúa como un complemento ideal en cuanto al uso de los cepillos interproximales. De esta manera, nos encontramos como uno de los mejores complementos para asegurar al máximo nuestra higiene.
  • Por último, su uso también resulta especialmente recomendado para todas aquellas personas que padecen enfermedades periodontales, como la gingivitis o la periodontitis.

Como ya hemos mencionado en el presente artículo, existen una gran cantidad de marcas que se encargan de fabricar irrigadores dentales. No obstante, algunas de ellas están especializadas en la consecución de un determinado fin. En Clínica Dental Barrigón es nuestro equipo de expertos el que se encargará de ayudarte a tomar la mejor decisión posible de acuerdo a tus expectativas.

En Clínica Doctor Barrigón contamos con la aparatología más avanzada. Así como un gran número de expertos que se encargan de evaluar las necesidades de nuestros clientes y analizar cuáles son los mejores tratamientos que existen en el mercado para ellos. En nuestro centro, la experiencia que ofrecemos a todos nuestros clientes ocupa un papel más que destacado. Asegurarla es clave con el objetivo de encontrar los mejores resultados de acuerdo a cada necesidad.

No lo dudes más, ven a visitarnos y disfruta de toda la experiencia que podemos ofrecerte en nuestro centro. Déjate guiar por nuestro equipo de expertos en periodoncia y asegúrate de resolver todas las dudas con las que cuentes. ¿A qué estás esperando para visitarnos?

Visítanos

Calle Dos de Mayo, 13,
47004 Valladolid

Contáctanos

983 397 823 | 626 044 319
info@clinicadentalbarrigon.com

Horario

Lunes-viernes: 9:00 h. a 20:30 h.
Sábado y domingo cerrado

Call Now Button
Abrir chat