En los últimos años ha aumentado la identificación de intolerancias y sensibilidades alimentarias, como la intolerancia a la lactosa, al gluten, a la fructosa o al sorbitol. Aunque suelen abordarse desde la perspectiva digestiva, su repercusión en la cavidad oral es menos conocida y, sin embargo, puede ser significativa.
Este artículo revisa cómo determinadas intolerancias modifican la saliva, la mucosa oral, el riesgo de caries, la microbiota bucal y la aparición de síntomas orales, basándose en evidencia actual y en observaciones clínicas.
1. Cambios en la saliva: flujo, composición y pH
Índice de Contenidos
Alteración del flujo salival
Algunas intolerancias pueden producir:
- Deshidratación leve por diarrea crónica
- Aumento de la respiración oral debido a congestión o malestar
- Menor aporte de nutrientes necesarios para mantener la función glandular
Todo ello puede traducirse en:
- Boca seca
- Menor capacidad tampón
- Aumento del riesgo de caries
Variación del pH y de enzimas salivales
Ciertas intolerancias, especialmente las de tipo fermentativo (fructosa, sorbitol), generan acidez gástrica o reflujo secundario, lo que puede alterar el pH oral y favorecer episodios de Erosión dental.
2. Alteraciones del esmalte: erosión y sensibilidad
Los pacientes con intolerancias digestivas crónicas suelen presentar:
- Vómitos esporádicos
- Reflujo ácido
- Episodios ácidos recurrentes
Las consecuencias en la boca incluyen:
- Erosión del esmalte
- Sensibilidad dental
- Aparición de lesiones cervicales no cariosas
Este patrón de desgaste suele confundirse con bruxismo, por lo que una buena anamnesis es clave.
3. Manifestaciones en la mucosa oral: úlceras, ardor y glositis
Úlceras recurrentes
Comunes en:
- Intolerancia al gluten (celiaquía o sensibilidad no celíaca)
- Intolerancias que cursan con déficit de vitaminas del grupo B o hierro
Síndrome de boca ardiente
Puede observarse en pacientes con:
- Deficiencias nutricionales derivadas de dietas restrictivas
- Absorción intestinal alterada
Glositis o lengua despapilada
Relacionada con:
- Déficit de vitamina B12, ácido fólico o hierro
- Inflamación sistémica de bajo grado
4. Cambios en la microbiota bucal
Las intolerancias afectan al microbioma digestivo, y la boca es el primer tramo del sistema. Entre las alteraciones posibles se encuentran:
- Aumento de bacterias acidogénicas
- Mayor predisposición a Halitosis
- Inflamación gingival leve en ausencia de placa evidente
- Cambios en la composición del biofilm lingual
La disbiosis intestinal puede manifestarse en la boca antes que en el intestino en algunos casos.
5. Caries y sensibilidad: riesgos indirectos
Las intolerancias no causan caries directamente, pero sí modifican varios factores de riesgo:
- Dietas adaptadas suelen incluir productos procesados ricos en almidones o azúcares simples
- Mayor frecuencia de ingestas debido a molestias digestivas
- Xerostomía derivada de diarreas o reflujo
Todo ello puede producir un patrón carioso característico: lesiones múltiples en superficies lisas y caries incipientes recurrentes.
6. Intolerancias específicas y repercusiones orales
Intolerancia al gluten
Manifestaciones frecuentes:
- Úlceras recurrentes
- Glositis
- Esmalte hipoplásico (en celíacos no tratados)
- Sequedad oral
- Aftas crónicas
Intolerancia a la lactosa
Indirectamente asociada a:
- Menor aporte de calcio por evitar lácteos
- Molestias digestivas que favorecen reflujo
Intolerancia a la fructosa o sorbitol
Puede generar:
- Aumento de fermentación → Mayor acidez en boca
- Deshidratación → Xerostomía
Sensibilidad a aditivos
Relativamente frecuente. Puede generar:
- Estomatitis por contacto
- Lengua ardiente
- Irritación oral intermitente
7. Factores emocionales y conductuales
El malestar crónico por intolerancias puede influir en:
- Respiración oral por ansiedad o congestión
- Bruxismo nocturno
- Alteración del sueño
- Cambios en las rutinas de higiene oral
No son causas directas, pero sí moduladores importantes del estado oral.
8. Diferenciar síntomas orales de origen dental vs. digestivo
Es frecuente la confusión entre síntomas orales de origen local y los derivados de intolerancias.
Sospechar origen digestivo si:
- La sequedad fluctúa sin explicación
- Las úlceras son recurrentes pese a buena higiene
- La sensibilidad no encaja con el patrón de desgaste
- Hay lesiones en mucosa que aparecen y desaparecen
- Existe historial de intolerancias o síntomas gastrointestinales
Conclusión
Las intolerancias alimentarias pueden influir de forma significativa en la salud bucodental al modificar la saliva, la mucosa, el esmalte y la microbiota. Comprender estas interacciones permite un abordaje más integrador y una detección precoz de signos orales que pueden estar relacionados con problemas digestivos subyacentes.






